La sostenibilidad de los sellos electrónicos colombianos en tiempos de pandemia (Parte I)

La escena electrónica nacional afronta su crisis más profunda de los últimos años. Aun así, con los clubes cerrados y lxs DJs confinados, la música y la producción sónica se resiste a desfallecer.

El arte está en el aire, pero los artistas no viven de aire. Como bien lo aseguró Manuela Saldarriaga, periodista de Cerosetenta, la música en Colombia sobrevive al menudeo. Más allá del paisaje fantasioso que pintaba la llamada Economía Naranja durante la campaña presidencial del actual mandatario Iván Duque, la industria cultural en Colombia, sobre todo el valeroso sector de la música independiente, parece tambalear cada vez más. La sensación de incertidumbre parece perpetuarse con el pasar de los días, y la crisis que ha traído consigo la pandemia del COVID-19 solo ha precarizado más lo que ya era precario

La música electrónica en nuestro país no ha sido ajena a los cambios forzosos que han llegado con estos aires epidémicos; su practicidad ha mutado, y las dinámicas que solíamos conocer ya forman parte de un tiempo remoto que difícilmente volveremos a palpar en un futuro próximo. Resistir hasta una posible reapertura parece ser la única opción.

A pesar de ello, nuevas formas de vivir la música aparecen decididas a seguir escrutando el alma humana. Los clubes cerraron, los equipos se cubren de polvo, lxs DJs aguardan desde sus moradas, y los streamings brotan esporádicamente aquí y allá… pero el público parece querer buscar otro tipo de herramientas sónicas que se adapten a esta nueva configuración emocional y espiritual que estamos comenzando a experimentar.

Los sellos de música electrónica en Colombia no han cesado en su intención de poner a prueba esta flamante hegemonía virtual. Como buen mecanismo de resistencia, estas plataformas se han propuesto redescubrir su sonoridad en medio del confinamiento, elevando sus diversas ofertas sónicas a un plano mucho más profundo y longevo. En el espectro más amplio, la música sigue estando a la orden del día, pero ha sido el timón de los sellos independientes el gran responsable de evitar una desgracia mayor. A la par de acciones fundamentales como los Bandcamp Fridays, donde la reconocida plataforma renuncia a sus ingresos por un día, permitiendo así a los artistas obtener una ganancia del 100% por la compra de su música –en los cinco días habilitados, los usuarios de Bandcamp han gastado más de $20 millones de dólares–, los sellos independientes se las han ingeniado para hacerle frente a la adversidad con diversas propuestas y productos que buscan no hundirse en este presente inusitado.

A continuación les presentamos una pequeña radiografía del estado actual de diez de los sellos independientes más activos del paisaje colombiano. Una ojeada a su sostenibilidad en tiempos de pandemia, y la manera en que han transformado los desafíos de esta entropía en poderosos manifiestos sónicos del tercer mundo.

Discos Esmeralda

Lanzado en medio de la pandemia, Discos Esmeralda se convirtió en el nuevo sello del polifacético Merino. Una plataforma que busca navegar por la diversidad de estilos que han marcado el universo sonoro del productor paisa. ‘Naturaleza Perfecta’, compuesto por seis cortes y lanzado en una edición limitada de casete, fue el EP elegido para abrir el catálogo del sello.

¿De qué manera se ha visto afectado el sello con la pandemia?

La pandemia ha cambiado casi todo el plan que tenía para el sello. Venía trabajando en el lanzamiento de Esmeralda desde octubre y el primer EP iba a ser presentado en abril, en vinilo, pero por obvias razones tuve que destinar el dinero a otras prioridades. Estuve indeciso si era correcto seguir adelante, y finalmente decidí editarlo en una edición limitada en cassette y agregar dos tracks más. Igual los cassettes fueron grabados en USA y los tiempos de entrega y manufactura también se vieron afectados. La situación en Medellín, en particular, también ha cambiado los tiempos de entrega del merch, por cierres en el centro y escasez de materiales por parte de los proveedores.

¿Con qué tipo de acciones están contrarrestando esta crisis?

Bandcamp quizás es el mejor aliado en este momento, además que las camisetas que hicimos del sello han tenido una gran acogida en el país, entonces esto ayuda un montón.

En este nuevo contexto, ¿puede un sello ser sostenible en Colombia?

Para mí el tema de tener un sello siempre ha sido más un gusto, que una entrada de dinero. Y eso que antes habían más ‘facilidades’, ahora es mucho más complejo. Las plataformas de streaming dejan un porcentaje mínimo mínimo, incluso podría decir que en la música de nosotros es algo que no representa mayor cosa. Apostarle a prensar un vinilo en este momento es una locura. Y no hay manera de hacer toques. Los próximos lanzamientos en el sello los haré en CD y cassette, más por una cuestión personal. El merch también puede ser una manera de ayudar a los números.

Además de movidas como la de Bandcamp, ¿de qué otra forma la industria y la escena los puede apoyar?

Comprar la música y el merch por ahora es la única manera porque no hay toques. Hay otros que han optado por dar clases, armarse un Patreon, o cosas así, y la verdad me parece muy bien. Es una manera de aprender y de paso apoyar al artista. Pero obviamente para todos está complejo el panorama, para los artistas y para los que están del otro lado.

Discos Nutabe

Vigente desde 2014, Discos Nutabe se concibió con el único propósito de prensar house colombiano en vinilos de doce pulgadas. Con cinco discos en el mercado, todos producidos por artistas referentes del circuito local, el house de la montaña continúa resonando gracias a la labor de Alejandro Cardona, Alejandro Tamayo y Camilo Naranjo.

¿De qué manera se ha visto afectado el sello con la pandemia?

Este tiempo de pandemia nos ha afectado mucho. La forma de percibir ingresos era mediante nuestra residencia en Calle 9+1, Medellín. Mes a mes el pago iba destinado a los fondos de nuevos lanzamientos, eventos, diseños y un poco para nosotros. Nuestros eventos eran lo que permitía un funcionamiento orgánico del sello. Inclusive nuestra forma de comunicarnos, los contenidos a través de redes.

¿Con qué tipo de acciones están contrarrestando esta crisis?

Hemos visto que las redes se han inundado de transmisiones en vivo. Es un ejercicio que valida a cada DJ o performer, pero no quisimos irnos por ese camino; a veces se vuelven etéreos esta clase de contenidos. Nos ideamos una serie de videos en IGTV, videos más contemplativos y cortos para esta realidad de consumir mucho a través de nuestro celular. Hemos invitado a un par de amigos que han estado en nuestros eventos durante estos años. También está la posibilidad de sacar «merch» del sello. Más allá  de generar ingresos, es mostrarle a nuestros seguidores que seguimos ahí. Todos los días hay música.

En este nuevo contexto, ¿puede un sello ser sostenible en Colombia?

De vinilo, obviamente no. A menos que hayas recogido mucho y tengas ahorros, seas un éxito en ventas o tengas mucho reconocimiento. Si hay formatos digitales seguramente sí, mientras haya un trabajo articulado, hablando de diseño, masterización, promoción, es muy viable. Ahí lo importante es no dejar que el proyecto se ahogue en el océano digital de música que ha habido hace varios años. Saber quién es mi nicho.

Además de movidas como la de Bandcamp, ¿de qué otra forma la industria y la escena los puede apoyar?

He visto donaciones a través de streamings, empezar a vender «merch», sacar líneas nuevas, sacar contenidos consumibles a través de redes sociales. Es convivir con lo que yo pueda brindarles desde lo virtual y también recurrir a la nostalgia.

Ediciones Danza Negra

Ediciones Danza Negra se define como “la comunión de cuerpos y almas unidos por la vibración del sonido”. Bajo la curaduría de Enrique León, Ernesto Lafaurie y Juan Manuel Cortés, este sello bogotano continúa firme en su intención de reconfigurar la música latinoamericana como su principal acto de resistencia.

¿De qué manera se ha visto afectado el sello con la pandemia?

Nos afectó en que hemos querido seguir con el formato físico, pero al no tener ingresos para el sello, que normalmente vienen de las fiestas y showcases que hacemos, nos vemos forzados a seguir adelante en formato digital hasta que salgamos de la actual crisis.

¿Con qué tipo de acciones están contrarrestando esta crisis?

Creo que contrarrestar la crisis es un poco difícil, pero lo importante es seguir adelante con lo que se tiene en las manos. Las cosas empiezan a evolucionar con lo que sí se puede hacer. De pronto no es como nos lo estábamos imaginando.

En este nuevo contexto, ¿puede un sello ser sostenible en Colombia?

Nunca fue sostenible. Como dicen, esto es puro amor al arte, a las ganas de generar cultura o al menos a aportar un poco con lo que nos gusta y sucede a nuestro alrededor.

Además de movidas como la de Bandcamp, ¿de qué otra forma la industria y la escena los puede apoyar?

Si la industria/escena pudiera tener un medio/plataforma que nos represente (Latinoamérica).  Incluso los medios de acá reportan algo así como el 90% de cosas de Estados Unidos y Europa, y muy pero muy poco de nuestra región. Es importante que nos empecemos a dar visibilidad y a apoyarnos entre nosotros mismos.

Insurgentes

Con tan solo tres años en el circuito, Insurgentes se ha posicionado rápidamente como una plataforma confiable para las exportaciones sónicas más atrevidas de Latinoamérica. De la mano de Verraco y Defuse, géneros como el IDM, el ambient o el jungle más experimental, han encontrado un espacio en el que la danza cerebral sudaca no los desampara.

¿De qué manera se ha visto afectado el sello con la pandemia?

Una de nuestras fuentes de ingreso también era hacer los eventos. No la principal, porque no los podíamos hacer tan seguido, pero por ese lado nos hemos visto afectados. También sentimos que a veces la atención y el foco debe estar en unas cosas más urgentes que al principio, pero a la misma vez uno se da cuenta que la gente en estos espacios también, hoy más que nunca, necesita de la cultura, necesita del arte y necesita de este tipo de expresiones.

¿Con qué tipo de acciones están contrarrestando esta crisis?

Sacamos dos releases digitales, cosa que nunca habíamos hecho. Ambos salieron en conjunto, el de Seph y el de Aeondelit, como para tratar de darle un poco más de ritmo a la frecuencia con la que editamos música. Además, no teníamos stock acá, así que hicimos una inversión para traer unos que estaban con nuestra distribuidora en Europa, para así vender algo de discos y casetes y pues tener algo de movilidad y de flujo extra en ese espacio.

En este nuevo contexto, ¿puede un sello ser sostenible en Colombia?

No, la verdad es que hacemos todo a pesar de Colombia, que pone barreras y trabas para poder operar. Esta crisis solo ha puesto en evidencia todas las falencias que tiene el gobierno para con las artes y la cultura en general, más allá de que si es un sello o no.

Además de movidas como la de Bandcamp, ¿de qué otra forma la industria y la escena los puede apoyar?

Yo creo que la iniciativa de Bandcamp es la mejor forma como las grandes corporaciones pueden vincularse y pueden apoyar realmente de una manera sostenible y beneficiar al artista, y que esas relaciones de poder entre corporaciones y artistas y sellos no tengan una brecha tan amplia. Creo que Bandcamp es un pionero importante, y aunque la pregunta dice más allá, me parece bien importante destacarlo.

Yo diría que hay varias formas, pero me atrevería a decir que en la misma gente. En repensar los hábitos de consumo de la misma gente, que a la final es la que compra la música. Listo, todo bien con Spotify y todo eso, pero que entiendan esto… hay una cifra que si una persona, de los seguidores que uno tiene o de la gente que está involucrada con el sello, si cada uno de ellos comprara al menos un solo tema, daría para que todos los sellos fueran autosostenibles o los artistas anualmente también. Yo creo que eso es un dato muy revelador. Entonces es también hacer una pedagogía para que la gente entienda cómo puede apoyar a los artistas, y que si la gente reevalúa esos hábitos de consumo, puede hacer que los sellos y los artistas no dependan tanto de las fechas, de los toques, del performance, que es justo lo que nos está pasando en este momento. 

La forma en que nosotros sosteníamos el sello antes, que apenas está llegando a ser autosostenible, por lo menos por mi lado, era con los tours. De ahí uno ya destinaba algo de dinero para poder sacar la música, más si se edita en vinilo como lo hacemos nosotros. Eso ya conlleva unos gastos importantes y llegar a una autosostenibilidad es un poco más difícil.

Para englobar la idea, es que la gente repiense los hábitos de consumo y que también, tanto público como sellos, tratemos de ver las cosas desde una manera más horizontal, con un sentido más comunitario, tratando de poner la plataforma al servicio de la gente. Nosotros tenemos una línea sónica muy definida, pero tenemos los podcasts, los takeovers, donde tratamos de invitar a más artistas para que haya una dinamización y un avance en bloque más sólido.

Nómada Records

“Con la intención de construir un concepto más claro que defina la música electrónica hecha en América Latina”. Esta es la premisa con la que opera Nómada Records, el sello de Bogotá que a lo largo de seis años ha consolidado uno de los catálogos más fértiles del circuito nacional. Felipe Gordon, Discoholycs, Joint4Nine y Nico Saav pasan a ser los bastiones más visibles de esta escuela del prensaje colombiano.

¿De qué manera se ha visto afectado el sello con la pandemia?

Desde hace dos años hemos estado editando la mayoría de nuestros releases en vinilo. El prensaje de nuestro último release, ILO – Homes EP, se vio un poco afectado por la pandemia. Deejay.de, que es nuestra prensadora y distribuidora en Alemania, nos comunicó que el release sufriría un retraso de unos meses debido a la pandemia. El release lo teníamos programado entre marzo y abril, pero salió al mercado el 6 de julio. En cuanto a las ventas del release, en Europa han estado un poco movidas ya que la economía de ellos se ha reactivado de una forma más amplia y organizada después de haber alcanzado el pico de la pandemia, caso contrario a lo que sucede ahora en Colombia. Con Nómada Records últimamente nos hemos concentrado más en sacar música física, digital y merchandise que en hacer fiestas o eventos públicos. Claro está que los eventos que organizábamos en la ciudad de Bogotá o Medellín como medio de promoción de nuestros releases han sido totalmente afectados.

¿Con qué tipo de acciones están contrarrestando esta crisis?

Acá en Colombia estamos tratando de expandir un poco más la marca a través del merchandise. A mitades de julio sacamos una nueva colección de buzos, hoodies y camisetas. Ha sido un poco complejo mover los productos pero se ha realizado un buen trabajo y las ventas se han movido. Pero igual es una gran experiencia y escuela este tipo de mercadeo, dado que siempre nos lleva a pensar y materializar productos mucho más profesionales para el beneficio de la marca.

En este nuevo contexto, ¿puede un sello ser sostenible en Colombia?

Uno de los puntos a favor que tenemos con Nómada es que la mayoría del público que consume nuestra música es europeo. Desde que empezamos el sello hace cinco años, venimos trabajando con Label Worx de UK como nuestra agregadora musical en el mercado digital, y hace un poco más de dos años con Deejay.de de Alemania como nuestra prensadora y distribuidora de vinilos. Toda nuestra música es distribuida en tiendas y medios digitales como Traxsource, Beatport, Juno download, Spotify y en tiendas físicas como Juno Records, Deejay.de y Redeye Records. Por medio de las ventas a través de estas plataforma es que logramos sostener a Nómada Records, ya que debes pagar a los artistas, servicios de mastering, diseño gráfico y prensaje. Y pues como te comenté anteriormente, acá en Colombia estamos tratando de expandir un poco más la marca con la venta del merchandise y de nuestros discos. Es un poco más complicado porque el nicho colombiano de consumir música y apoyar sellos locales es un poco más reducido.

Además de movidas como la de Bandcamp, ¿de qué otra forma la industria y la escena los puede apoyar?

Consumiendo y apoyando las ideas de transmisión, mercadeo y alcance que cada sello o colectivo haga para el sostenimiento de su marca.

Esta es la primera entrega de esta radiografía del estado actual de diez de los sellos electrónicos independientes más activos del paisaje colombiano. Pendientes en 15 días la segunda entrega.

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