Rosario Alfonso: raíz latinoamericana y corazones rotos de una voz chilena

A propósito de su nuevo álbum, ‘De Canciones Tristes y Otras Sutilezas’, conocimos el mundo creativo de Rosario Alfonso. Una artista chilena que nutre su sonido de música folclórica e historias románticas y dramáticas
***

El drama es quizás uno de los artes más antiguos de nuestra historia. Un medio para crear narrativas, expresar emociones y teatralizar historias muy íntimas. De esa manera, para Rosario Alfonso funciona su propia música. En especial, si nos centramos en su más reciente álbum ‘De Canciones Tristes y Otras Sutilezas’. Y es que, esta artista chilena es heredera de lo que emprendió Natalia Lafourcade hace unos años. Una búsqueda por ir hasta la raíz de la música folclórica, encontrando allí su voz, y a la vez, sumergiéndonos en esta suerte de dramas de antaño, donde prevalecía la idea de amor romántico.

Sin embargo, para la Rosario Alfonso feminista es difícil desaprender esas historias de corazones rotos con las que creció, y que a la par, son un motivo que añade a su música para crear una atmósfera dramática. Si bien, la ruptura es clave en canciones como ‘A la Primera’, ‘Negación’ o ‘Tranquila’, para ella y fuera de su música, la idea de amor trasciende la tragedia. En sus propias palabras, es compañía, es desearle el bien al otro, es algo que te haga sentir bien.

(Te podría interesar nuestra reseña a Templo Komodo de Briela Ojeda)

Sus padres escuchaban bossa nova y boleros, mientras, poco a poco iba creciendo en La Serena, una ciudad al norte de Chile. Allí, fue acercándose a la música en medio de un colegio católico. Primero fue el canto, luego leyendo partituras y armonizando, hasta que definitivamente creció ese interés musical, sin tanta pretensión. Y gracias a un piano medianamente afinado, pasaba los recreos. Así, llegó al encuentro con una guitarra, que mucho años después de ser un regalo, fue la clave para aproximarse a los instrumentos de cuerda.

Rosario Alfonso terminó yendo a la universidad en Santiago. Allí, y tal como deben ser los azares de la vida, conoció a Diego Lorenzini, vocalista de agrupaciones como VariosArtistas y Tus Amigos Nuevos. Un encuentro que partió del interés en común por las artes visuales, antes que la música, pero que junto a otros estudiantes paralelamente vio el surgimiento de Uva Robot. Este sello-colectivo-familia que con el tiempo sería el abanderado de aquellas canciones raras para gente común, de la mano de artistas como Niña Tormenta. Y, que en últimas, hizo florecer aquello que Rosario siempre había buscado.

Portada de ‘De Canciones Tristes y otras Sutilezas’. Diseño por la misma Rosario a partir de un bordado de flores.

Creando con lo que uno tiene, a partir de lo acústico y lo cotidiano. Así, Rosario Alfonso fue encontrando la voz de su propuesta cantautoral. La raíz latina, la canción latinoamericana, esa pasión por aquellas canciones de antaño que desde el principio estuvieron ahí, y, que despertaron poco a poco a través de los ritmos y su contraste. Pero, también a través del cuatro venezolano. Toda una obsesión personal por la música, por investigar y por descubrir. Además, junto a una influencia pop, proveniente de la niñez, Rosario encontró el dramatismo perfecto para articular a sus letras, haciendo cosas que tengan sentido para si misma.

Así, llegamos a ‘De Canciones Tristes y Otras Sutilezas’. Un trabajo codo a codo junto a su productor y amigo, Yaima Cat. Una etapa que le hizo madurar como artista, tomando la decisión de armar un rompecabezas de canciones, de las cuales, muchas llevaban tiempo compuestas. Además, que se suman a su etapa junto a La Matiné Uva Robot, un conjunto para poder dar vida a tocatas acústicas en Chile durante 2018. Pero, que en últimas, terminó conformando el equipo para los arreglos que componen un álbum que brilla por esta diversidad de colores sonoros.

Las canciones favoritas de Rosario Alfonso ‘De Canciones Tristes y Otras Sutilezas’ cambian todo el tiempo, pues para ella son como sus hijos. Es un amor profundo a cada una, que a la vez han trazado su propia historia. Pues, son sus composiciones, y allí reside un trabajo de largo aliento, que para ella ya no suena a novedad. Pero, que para nosotros despierta el interés apenas iniciando este 2022.

**Esta nota nace de una charla junto a Rosario Alfonso.
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp

MAAS para descubrir...